¿Qué diferencia hay entre una UPS online y una interactiva?
La interactiva conmuta a batería cuando detecta un problema, con un corte de milisegundos. La online alimenta siempre desde el inversor, así que no hay conmutación: el equipo nunca toca la red.
Es la decisión que más define el precio, y la que más se toma mal — normalmente comprando de menos.
Una UPS interactiva (o line-interactive) deja pasar la corriente de la red hacia el equipo, corrigiendo las variaciones de voltaje con un transformador. Cuando la red se cae o se sale de rango, un relé conmuta a batería. Esa conmutación tarda algunos milisegundos, y durante ese instante la carga se queda sin alimentación. Para un computador, una caja registradora o un router no pasa nada: sus fuentes tienen suficiente inercia para aguantarlo.
Una UPS online de doble conversión no conmuta nunca, porque no hay nada que conmutar. Convierte la corriente alterna de la red a continua, y de vuelta a alterna limpia. La carga siempre está alimentada por el inversor, así que lo que le llegue a la entrada —picos, ruido, variaciones de frecuencia— no la toca. Cuando se va la luz, lo único que cambia es de dónde sale la corriente continua.
Cómo elegir, sin vueltas: si un microcorte de medio segundo ya es un problema —un servidor que reinicia, un equipo médico, una línea de producción, un rack de comunicaciones— la respuesta es online, y no hay ahorro que lo justifique. Si lo que necesitas es tiempo para guardar y apagar bien, la interactiva es lo correcto y gastar en online es gastar de más.
Hay una consecuencia que suele pasarse por alto: la online también es la única que aísla de verdad a la carga de una red sucia. En instalaciones con plantas eléctricas, ascensores o motores grandes, la calidad de la corriente es tan problema como los cortes.
Las dos familias están separadas en el catálogo, con el rango de potencia de cada una.
Ver UPS interactivas y online